DISCURSO DEPORTIVO

Por Robert Lozano Vergés

Posts Tagged ‘Thiago

Más famoso que el fútbol

with 2 comments

Por encima de las estrellas, Messi observa el Planeta Fútbol cada vez más sintonizado en el papel de líder y de referente que le corresponde. La Pulga ha vivido durante mucho tiempo de su inigualable calidad y de su devastador registro de goles y jugadas imposibles. En sus inicios recordamos esa medio sonrisa tímida y bobalicona, cuando todavía era el chico de los recados de Ronaldinho. Desde la grada hemos observado con los ojos entornados sus periodos de autismo y de hermetismo crónico porque al Extraterrestre le gusta vivir en esa burbuja que representa el rectángulo de juego. Todo lo que traspasa la cal parece importarle un comino. Y, justamente ahí, en esa desgana absoluta por todo lo que no sea un balón de fútbol, radica su éxito. Así, ni más ni menos, es como el jugador de Rosario se ha convertido en el mejor futbolista de todos los tiempos. 

Durante la etapa Guardiola, sin embargo, su evolución como futbolista, en el significado más hondo y más extenso de la palabra, ha sido prodigiosa. Podríamos elaborar aquí una compleja teoría sobre las circunstancias y la estética. De por qué un deportista se cambia de peinado o se tatúa la cara de su madre. Las cosas no pasan porque sí y, usualmente, los cambios estéticos suelen ir ligados a diferentes estados de ánimo. La cuestión, a bote pronto, es que Messi luce barba, cabello corto y ceño fruncido de serie desde hace unos pocos meses. El argentino ya no se corta y replica a los árbitros, dialoga con ellos y se enfurece cuando lo cosen a patadas. Si los jóvenes aprendices del idioma no comulgan con su órbita (esto es que no le pasan el balón cuando él lo considera oportuno) no duda en regañarles y censurarles por salirse del guión. Véanse episodios con aspavientos a Thiago, Cuenca o Tello.

Messi se ha hecho mayor y, lo que es más significativo, ha tomado conciencia de su figura, de lo alargada que es su sombra y de la influencia que ejerce en este Barcelona. Cuando Guardiola decida marcharse, el peso del Club recaerá inexorablemente sobre las espaldas del astro argentino y, a falta de una figura presidencial enérgica, esto se percibe con amarga angustia porque Messi sólo habla en el terreno de juego.

Ali y Messi. Messi y Ali

Hace unos años, los estadounidenses votaron a Muhammad Ali como el mejor deportista de todos los tiempos. Aquí abriríamos un debate extraordinario pero lo cierto es que Ali es una de las figuras relacionadas con el mundo del deporte más relevantes de la historia. No sólo eso. “The greatest” fue uno de los personajes más ilustres de la segunda mitad del siglo XX, codeándose con los Beatles, Malcom X o John F. Kennedy. Y además de eso era boxeador. El mejor. Pero su figura empequeñeció al deporte y trascendió de él. Su conversión al Islam, la lucha por la igualdad de los derechos civiles de los negros, su renuncia a Vietnam y su carácter estrafalario, fanfarrón y dramatizado le otorgaron una aureola tan sumamente especial que es imposible de igualar. Por más que uno sea el mejor de la historia en su deporte. La figura de Ali era tan o más trascendental fuera del cuadrilátero que dentro de él. Y, en ocasiones, su lengua viperina era más temida que sus fulminantes jab de izquierdas.

Cuando en los sesenta Muhammad Ali viajó a Egipto se entrevistó con el líder político Kwame Nkrumah, fue vitoreado por gentes de pueblos remotos y lo reconocieron en lugares donde nadie había oído hablar nunca de Joe Louis, y mucho menos de Rocky Marciano. “Aquello fue su primer contacto con lo que significaba Muhammad Ali, símbolo internacional, un púgil más importante que el propio campeonato del mundo, el hombre más famoso dela Tierra. Era el principio de la transfiguración de Ali”.

Su locuacidad y su impertinencia nunca fueron bien acogidas por sus coetáneos. Y mucho menos por la élite blanca, ni por los plumillas deportivos de la época, ni por los políticos. Cassius Clay era una figura incómoda porque decía cosas, un fenómeno incomprensible, por revolucionario y provocador.

A Messi no se le recuerda una frase fuera de los terrenos de juego. Ni falta que hace. Como mucho ese “y el año que viene vamos a seguir y lo vamos a a ganar todoooo”,  que mal pronunció durante la celebración del Triplete, producto de una embriaguez etílica jocosa.

Durante años, la estrella del Barça se ha asemejado a un extraterrestre, a un replicante del Doctor Manhattan (The Watchmen), tremendamente alejado de la sociedad de a pie. Puede que Messi acabe siendo más famoso que el propio fútbol e incluso puede que sea considerado como el mejor deportista de todos los tiempos si nos ceñimos estrictamente a esta expresión. Deporte. En todo caso, Messi podrá ser Michael Jordan, pero nunca será Muhammad Ali. Y que a nadie le extrañe que, de aquí a muchos años, cuando decida acabar su gloriosa carrera, La Pulga nos deje con un lacónico: “me voy de esta galaxia… a una menos complicada.”

Alérgicos a Bojan Krkic

with 7 comments

En Silkeborg el zumo y los cereales se indigestan. Cada mañana, en la concentración de la selección Sub-21, Jeffren, Thiago, Montoya y Bojan desayunan leyendo sus nombres en las portadas de los diarios deportivos. Sus nombres ruedan como productos en eBay. En la jerga futbolera se les llama moneda de cambio, expresión más propicia para mercancías que para futbolistas, y que les irrita profundamente. No sucede así en la NBA, donde los jugadores son transportados de un Estado a otro con aquiescencia. La liga americana y el fútbol, tan diametralmente opuestos que se tocan, se diferencian simplemente en que los primeros asumen que son un espectáculo en el que los jugadores están al servicio de La Liga y de los espectadores, mientras que el fútbol sigue jugando a ser un deporte puro, límpido y sensible que trata con personas humanas cuando es, simplemente, un negocio más. Un fabuloso entretenimiento del vulgo.

Cada verano los clubes de fútbol se arriman más a la ruina con operaciones descabelladas y el beneplácito de las entidades financieras. A diferencia de otros años, el baile de nombres en el Barça está siendo limitado, debido a su buena marcha.  La “obsesión Fábregras” y los atacantes Alexis y Rossi son los mejor situados. Entre los posibles descartes están Milito y Maxwell o los canteranos Jeffren, Thiago, Montoya o Bojan. La trayectoria del de Linyola en Can Barça lo convierte en un caso especial. Antaño niño mimado del Camp Nou, aclamado y sobreprotegido por una trayectoria impecable en la cantera y unas expectativas sobredimensionadas y dañinas. Un amor tan grande y empalagoso que ha provocado extraños efectos secundarios a parte de la afición blaugrana: alergia a Bojan Krkic.

Un niño en el circo

Bojan Krkic ingresó en los benjamines del Barça en la temporada 1999-00. Con tan sólo 16 años, debutó en el primer equipo después de jugar, en un mismo año, en el juvenil y el Barça B. En 2007 se anunció la llegada de un prodigio. Ganó el Europeo Sub-17 anotando el gol decisivo de la final, debutó con el Barça en un amistoso en el que también marcó y disputó su primer partido con la selección Sub-21. Rijkaard confió ciegamente en él y el ‘27’ del Barça se convirtió en el jugador más joven que debutaba en la Champions League con la camiseta blaugrana (17 años y 22 días). En el goleador más precoz del Barça en Liga (contra el Villarreal, con 17 años, un mes y 22 días), y en el segundo goleador más precoz de la Champions, por detrás del Ghanés Oforiquaye, con 17 años y 217 días. Bojan se reveló como un goleador oportunista y certero la temporada 2007/2008, en la que anotó 10 goles en 14 partidos como titular. La ausencia histórica de delanteros en la cantera lo convirtió en una pieza única y singular, de esas que encaprichan a la grada del Camp Nou, como ya sucedió con Thiago Motta o como actualmente pasa con Afellay. Deco, uno de los hombres fuertes del vestuario del Barça del joga bonito, dijo de Bojan que no tenía regate, ni velocidad, ni cuerpo, ni potencia, ni técnica. Pero tenía gol. Un instinto y un olfato rematador innatos que lo convertían en un “optimista del gol”. Ya en la era Guardiola, Bojan declararía no haberse sentido cómodo en ese vestuario, más próximo a una comunidad de clanes que a la actual familia. Visto desde la barrera, da la sensación de que la gestión de la carrera del delantero ha sido poco menos que discutible. En una etapa de formación muy importante fue arrojado al circo con unas expectativas tan elevadas que devorarían al más cuerdo.

 Del 27 al 9

Guardiola se ha lamentado en diversas ocasiones de ser injusto con Bojan. Recientemente Estiarte reveló en una entrevista que, minutos después de haber conquistado la Champions de Wembley, Pep le había confesado que se había equivocado con el tercer cambio. Que el elegido debía haber sido Bojan, no Afellay. La realidad es que en los últimos tres años, a pesar de tener episodios de lucidez remarcables, ha ido perdiendo protagonismo poco a poco. Si en la temporada del triplete tuvo un rol decisivo en la conquista dela Copa, en la 2009/2010 suplió la displicencia de Ibrahimovic con goles decisivos en el tramo final de la Liga. En esta última temporada, sin embargo, tan sólo Jeffren, Pinto, Milito y Afellay han jugado menos minutos en Liga que él (938 minutos). En Liga de Campeones ha disputado unos testimoniales 58 minutos y en Copa (su competición), 418 minutos. Su balance ha sido el siguiente: 6 goles en Liga, ninguno en Champions y uno en Copa. 7 goles en 1.414 minutos. Es decir, un gol cada 204 minutos.

El escaso minutaje y su alienación en la banda han convertido esta temporada en la menos productiva para el delantero. En las últimas tres, Bojan marcó 13,10 y 10 goles, respectivamente. “El misterioso caso de la desaparición del 9 del Barça” le ha pasado más factura que a Villa y le aboca al mismo camino que a Ibrahimovic y Eto’o. Sus números, sin embargo, han sido más que correctos para un delantero reserva. Larsson, goleador suplente prototípico, marcó 4 goles en su primer año (estuvo lesionado gran parte de él) y 15 en su segunda temporada como blaugrana. Esta temporada, el peso del 9 a la espalda ha colocado a Bojan en la picota, lugar que en Can Barça siempre debe ocupar alguien.

El canterano, que en estos momentos disputa el Europeo Sub-21 (categoría con la que debutó hace más de 4 años), ha sido suplente en los tres partidos jugados hasta el momento. Después de cinco temporadas en la élite, las imágenes arrojan a un chico que parece un anciano psicológico de apenas 20 años. Su destino parece ahora ligado a la Roma de Luis Enrique. Sin la presión angustiosa del entorno blaugrana, Bojan tendrá la oportunidad de demostrar su valía en una liga que asfixia a los delanteros creativos pero ensalza a los oportunistas. Los alérgicos al delantero dejarán de sufrir, al fin, los accesos de fiebre y tos de la alergia que les provoca la entrada de Bojan Krkic al césped del Camp Nou.

Written by @robertlozano_

20 junio, 2011 at 9:08 AM

Fichar a un suplente de 40 kilos

with 4 comments

Cesc Fàbregas es un jugador extraordinario, de los que llevan el denominado “ADN Barça”, de los que marcan el estilo de un equipo. Pero, ¿qué papel tendría en el Barça? El capitán del Arsenal vendría para fortalecer el centro del campo y, sobre todo, para dar minutos de descanso a Xavi e Iniesta. Es decir, vendría para ser suplente.

Por delante tendría al mejor centro del campo del mundo: Xavi, Iniesta y Busquets. Y por detrás, a dos perlas de la Masia que aprietan y apuntan a la titularidad en un futuro próximo: Thiago y Sergi Roberto.

Deportivamente, por tanto, sería un relevo de la terna titularísima del centro del campo y un tapón para la progresión de dos de los canteranos más brillantes. Si nos atenemos a factores estrictamente deportivos, por tanto, sería una opción discutible. Pero el auténtico problema es económico: ¿a qué precio vendría Cesc?

El Arsenal se ha enrocado en 40 millones de euros y el Barça, según sus directivos, tiene una partida de 50 millones para fichar. De realizarse la operación, tan sólo quedarían 10 millones para reforzar posiciones mucho más necesitadas como la delantera o el eje central de la defensa.

Y seamos pragmáticos, el Barça necesita con mucha más urgencia un delantero y un defensa que un centrocampista suplente. Por mucho que se llame Cesc.

Si deportivamente es comprensible, económicamente es inviable pero, sobre todo, significa enviar un mensaje pernicioso a los chicos de la cantera. Con 16 años, Cesc decidió marcharse en una época convulsa y de vacío de poder. Aceptó una suculenta oferta deportiva y económica y tomó un camino muy legítimo en un momento en el que el Barça se hacía añicos.

Hoy en día, Héctor Bellerín y Jon Miquel Toral, del Cadete A, han tomado la misma decisión y a partir de la temporada que viene jugarán con los reservas del Arsenal. ¿Irá el Barça a buscarlos de aquí a unos años y pagará 40 millones por ellos?

En la cantera hay chicos que sí se han quedado y luchan por llegar algún día a jugar con el primer equipo: Thiago, Sergi Roberto, Deulofeu, Rafinha, Espinosa o Sergi Samper son jugadores que han recibido numerosas ofertas y han decidido quedarse sacrificando mucho dinero y arriesgándose a no llegar nunca a jugar con la primera plantilla del Barça.

¿Qué mensaje de esfuerzo y de sacrificio se les está enviando a estos chicos si el Barça ficha finalmente a Cesc por una cantidad que equivale al presupuesto de un lustro de la Masia?

Y todo por un jugador que ahora mismo no es estrictamente indispensable y que vendría a ser suplente. Un suplente de 40 millones.

[N. del A.: si se hace, que sea rápido e indoloro. Otro verano dedicado a Cesc sería perjudicial para la salud mental de los amantes del “mercato”. El año pasado, por fechas similares: Más allá de Cesc Fàbregas]

[Publicado en Faltadirecta.com]

Written by @robertlozano_

7 junio, 2011 at 9:41 AM

A %d blogueros les gusta esto: