DISCURSO DEPORTIVO

Por Robert Lozano Vergés

Los ocho de Manchester

with 5 comments

6 de febrero de 1958, Munich. El vuelo 609 de la British European Airways intenta un tercer despegue, se eleva un centenar de metros, se precipita y cae. A bordo, el mejor Manchester United de toda la historia, los Busby’s Babes. Bent, Byrne, Colman, Jones, Pegg, Taylor y Whelan mueren al instante. Entre los supervivientes se encuentran el mítico manager Matt Busby, un joven Bobby Charlton y la perla más fulgurante que ha visto el fútbol inglés: Duncan Edwards. Edwards, precoz y descarado, había debutado a los 16 años con el United y a los 18 con los Pross. Con 20 años ya había ganado 2 ligas y lo aclamaban en toda Europa a raíz de una exhibición tremenda contra la Alemania campeona del mundo, partido que le valió el apodo de boom-boomm. Medio izquierda de recorrido, con técnica, visión de juego y una precisión de cirujano, gozaba de la admiración del Planeta Fútbol. “Ni Pelé ni Di Stéfano. Nunca me he sentido tan inferior a alguien en un campo de fútbol como junto a él”, confiesa Sir Bobby Charlton.

Pocos días después de la tragedia, el United disputa un partido de Copa contra el Sheffield Wednesday. Desde el hospital Isar des Rechts de Munich Busby envía un mensaje a los 60.000 espectadores del estadio, que escuchan en silencio sepulcral la voz mortecina que sisea por los altavoces: “Damas y caballeros: les hablo desde una cama en el hospital de Munich. Después del accidente sufrido hace aproximadamente un mes, les gustará saber que los jugadores que quedan y yo mismo nos vamos reponiendo poco a poco”. Henchido de coraje, el United se impone por 3 a 0.

Pero la fatalidad tenía guardada un último acto. Tres días después, tras una lucha de dos semanas, muere Duncan Edwards. Jimmy Murphy, ayudante de Busby, explica que, poco antes de morir, Edwards le susurró al oído “¿A qué hora es el partido contra los Wolves, Jimmy? Hay que estar preparados“. Edwards fue enterrado con honores de Estado ante 5.000 personas.

Desde ese momento y hasta el final de la temporada el United gana un partido, empata cinco y pierde ocho. Durante la siguiente década vagará por las tinieblas del fútbol.

Nacen los Red Devils

Matt Busby estaba empeñado en resucitar al United, en devolverle la alegría a un club deprimido y entendía que el levantamiento se forja en la actitud. En 1934, el Salford, un equipo de rugby inglés, es invitado a una tournée por Francia para promover la liga de rugby en el país. Los periodistas franceses, asombrados por su juego y resultados y, valiéndose de sus pantalones rojos, los apodan Les Diables Rouges (los diablos rojos). Busby queda prendado del carácter de ese equipo y decide rebautizar al United. A partir de ese día el mundo los conocerá como Red Devils.

Este intimidatorio apodo parecía creado expresamente para uno de los integrantes de esa generación. Aunque comúnmente se le conocía como “El quinto Beatle”, George Best era un diablillo de apenas 1,68 que, ávido de vida, la tomaba a manos llenas. Campeón de liga en 1965 y 1967, ganó el balón de Oro en 1968, la temporada en la que el United consiguió su primera Copa de Europa, también la primera para un club inglés. Pero Best amaba con más fuerza sus malos hábitos y estos devoraron con voracidad al futbolista. Juerguista, mujeriego y bebedor empedernido, su verborrea y locuacidad dejó frases míticas que deambulan por el imaginario colectivo como una suerte de refranes jocosos:

“He gastado mucho dinero en mujeres, coches y alcohol… el resto lo he despilfarrado”.

“En 1969 dejé las mujeres y el alcohol; fueron los peores 20 minutos de mi vida”.

“Hace unos años dije que si me daban a elegir entre marcar un golazo al Liverpool o acostarme con Miss Mundo, iba a tener una difícil elección. Afortunadamente, he tenido la oportunidad de hacer ambas cosas”

Best falleció el 25 de noviembre de 2005, a causa de una infección pulmonar y un fallo multiorgánico. Tres años antes había recibido un trasplante de hígado.

Por los ocho

Diez años después de la catástrofe de Munich, la historia hizo las paces con el United. Busby los llevó hasta una final que les enfrentó al Benfica de “la Pantera negra de Mozambique”. Eusebio, doble campeón de Europa y máximo goleador del Mundial de 1966, no fue suficiente, sin embargo, para parar a los Red Devils de Best, Law y, sobre todo, Charlton. Bobby Charlton sentía que tenía una deuda consigo mismo, con el destino y con sus compañeros muertos y anotó dos de los cuatro goles de su equipo (4-1). Aliviaba así su pesar pero nunca pudo arrinconar la tristeza de no levantar el trofeo junto a Edwards.

Treinta y un años después, en 1999, un actor tan secundario como estimado, Ole Gunnar Solskjaer, daba la segunda Champions al United en la final más turbadora de la historia. En el tiempo de descuento Sheringham y el jugador noruego remontaron el tanto inicial de “Super” Mario Basler. Con el Camp Nou ya vacío, Charlton se paseó solo y cabizbajo por el césped de l’Estadi, aún humedecido con lágrimas bávaras. En su cabeza aún seguían borboteando los nombres de Bent, Byrne, Colman, Jones, Pegg, Taylor, Whelan y Edwards. Los nombres de los ocho de Manchester.

Written by @robertlozano_

25 mayo, 2011 a 9:51 AM

5 comentarios

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  1. Hola.

    Sensacional!!
    Ha valgut la pena l’espera.

    Però, sense voler semblar quisquillós, trobo dues incoherències al post:

    -D’una banda dius que, després del fatídic accident (1958), “Durante la siguiente década vagará por las tinieblas del fútbol”. A la següent dècada, segons ens expliques, guanya dues lligues i la primera Copa d’Europa. Cony, no està tan malament, no?

    – Al final (i al títol del post) parles de “Los siete de Manchester”. “Siete”??? Segur?

    Però, repeteixo, el post és BRUTAL!!

    Salut!

    maccacus

    25 mayo, 2011 at 10:14 AM

    • Hola!

      En realitat durant la següent dècada guanya dues lligues i una FA Cup. Tanmateix es passa 8 anys en blanc. La dècada a les tenebres no només es pel que fa a títols sino també per l’estat anímic.
      Pel que fa als 7 de Manchester tens tota la raó del món. Són 8. Només he contat els 7 que moren en primera instància però, posteriorment, també mor Edwards. Moltes gràcies per estar tant atent, ara ho canvio!

      robertlv

      25 mayo, 2011 at 10:24 AM

  2. Bravo!

    NEREA

    25 mayo, 2011 at 10:44 AM

  3. No hauria de ser així, però com tot a la vida, cal patir per saber què tens i què vols, de veritat.
    Un club sense tragèdia no pot arribar mai a ser “més que un club”. Cadascú per una banda, però tant el United com el Barça són clars exemples.

    Excel·lent post, m’has despertat l’alegre enyorança que tinc per l’estiu del 1995. Vaig passar un mes vivint amb una família de Chester. El pare era fan d’en Charlton i el fill, que només venia els cap de setmana, d’en Best.
    A aquella casa vaig descobrir el que és viure el futbol i sentir uns colors!
    Aquesta nit fullejaré alguns dels “brochure” del Manchester que em van regalar.

    suranpu

    26 mayo, 2011 at 10:40 AM

    • Sens subte és un episodi esfereïdor de la història del United i estic d’acord amb tú: la tragèdia mitifica i engrandeix. Bona experiència, aquesta que vas viure!
      Moltes gràcies pel teu comentari.

      robertlv

      26 mayo, 2011 at 11:21 AM


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