DISCURSO DEPORTIVO

Por Robert Lozano Vergés

Jaque al Barça

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“Mike Dunleavy, sumergido hasta entonces en su hierática postura pensante de brazos cruzados, viró de repente al fondo del banquillo. “Jer! Run, come here!”. Pegado a Jermaine, el técnico agitaba los brazos al hablar: “You Shaq: ball foul, ball foul, ball foul, OK?”. Aun sin entender muy bien el porqué de la consigna, el joven pívot salió asintiendo a escena dispuesto a morder a su presa con un celo insuperable: primera falta, segunda, tercera… y ningún punto desfavorable. Aplausos desde el banco. “Good, guy, good… Go on! Go on!”. Algo extraño pasaba: el equipo infractor, quien cometía deliberadamente las faltas, no parecía estar sufriendo perjuicio alguno. Más bien al contrario, el desenlace resultó aún más inesperado (…)”

Esta escena relatada por el periodista Gonzalo Vázquez forma parte de uno de los episodios más oscuros del planeta americano. Empezaba la temporada 1999/2000 en la NBA y Lakers y Blazers se enfrentaban en un partido que engendraría una infausta estrategia para detener a un gigante, para entorpecer a un equipo sublime. Ese año Shaquille O’Neal se erigía como el jugador más dominante que los parqués de la NBA habían visto nunca. Era una bestia imparable que destrozaba los aros rivales sin piedad, un serio aspirante a convertirse en el mejor pívot de todos los tiempos. Su titánica sombra se arrimaba, incluso, a la del mejor de los mejores, His Airness. Y fue en ese partido, precisamente, cuando del cerebro del entrenador Mike Dunleavy surgió una mezquina maniobra para parar a Shaq. Consciente de su ridículo porcentaje en tiros libres, ordenó a Jermaine O’Neal masacrarle a faltas para enviarlo a la línea y, de paso, romper el ritmo del equipo. Los Lakers acabaron perdiendo ese partido con un Shaquille desquiciado y expulsado y la maniobra se extendió por la Liga como la pólvora. Uno, dos, tres y hasta cuatro jugadores del equipo contrario se turnaban para cometer innumerables faltas sobre O’Neal. Cortar la fluidez del equipo angelino y enviar al gigante a la línea de personal era la única manera de torpedear al mejor equipo del mundo. Una oscura estratagema que se bautizó como “Hack a Shaq”.  

La maniobra Mourinho

Hagamos un ejercicio de traslación. Substituyan el nombre de Mike Dunleavy por el de José Mourinho. El de Jermaine O’Neal por el de Pepe y el de Shaquille O’Neal por el de Messi. Ya tienen su particular “Hack a Messi” o, en este caso, debido a la aplicación de la estrategia de manera más general, de “Jaque al Barça”. Mourinho no martillea en especial a ningún jugador blaugrana sino que su juego duro se extiende desde el triángulo mágico (Xavi, Iniesta, Messi) hasta la periferia: Adriano, Alves. No existe la saña a un jugador en particular, sino el acoso constante a todo el conjunto.  Arbeloa, Ramos, Alonso o Khedira se turnan para boicotear el juego culé, que se ve superado en el medio campo y aislado en la delantera.

“El finísimo equilibrio entre la expresión del juego y la represión que sobre él ejerce el reglamento” favorece la “maniobra Mourinho”. Mientras el árbitro no considere que hay alguna acción antirreglamentaria, el equipo de Mou se seguirá empleando a fondo para desplegar su antídoto: anular el juego del Barça con incontables interrupciones, faltas, lamentos y protestas que sólo llevan a la nada futbolística, donde el Madrid habita y retoza. Donde es el Rey. La estrategia que utilizaban los adversarios de Los Lakers, como el Madrid hace con el Barça, podía causar mayor o menor simpatía, mayor o menor identificación con el juego de uno u otro equipo, pero es legítima. De dudosa estética, pero legítima.

En 1999, Los Angeles Lakers acabaron obteniendo el anillo, a pesar del “Hack a Shaq”. Shaquille O’Neal terminó como “máximo anotador de la temporada, segundo reboteador, tercer taponador y líder en porcentaje de tiros. Fue nombrado jugador más valioso de la Regular, el All Star y los Playoffs, donde elevó sus números hasta unos monstruosos 30.7 puntos y 15.4 rebotes (38 y 16.7 en las Finales). El grotesco experimento del ‘Hack’ demostró ser a la larga un rotundo fracaso”.

Written by @robertlozano_

27 abril, 2011 a 11:21 AM

2 comentarios

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  1. Hola.

    Deliciós.

    I, a sobre, acaba bé.

    Salut!

    maccacus

    27 abril, 2011 at 5:43 PM

  2. […] que adaptar porque esto es lo que hay”. Ronaldo ha sido el primero en desmarcarse de la “maniobra Mourinho”, seguramente, inconscientemente, definitivamente, palabras procedentes de las […]


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