DISCURSO DEPORTIVO

Por Robert Lozano Vergés

Deconstruyendo a Ricky Rubio

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El balón se coló en la red tras despegar de los dedos de Ricky Rubio. Desde el centro del campo, el base catalán percibió los vítores de un público enardecido, convencido de presenciar algo tan fuera de lo común, tan extraordinario, que sólo sucede cada medio siglo. Los testigos de la final del Europeo Cadete del año 2006 se marcharon a casa convencidos de que habían disfrutado de un jugador que despedazaría todos los récords de precocidad establecidos. Los 51 puntos, 24 rebotes, 12 asistencias y 7 recuperaciones del chico traspasaban la lógica de un jovencito imberbe nacido para hacer historia. Para escribir la historia del baloncesto europeo del siglo XXI. Cuatro años más tarde, la inquietud invade a esos mismos testigos que, aturdidos, ahora se preguntan: ¿Qué le pasa a Ricky?

 Nada. Esa es la respuesta más común, más recurrente. Pero la nada devora a Ricky, que languidece en el parquet, apático y melancólico. Su creatividad infinita se ha tornado en un juego errático y previsible, en un juego intrascendente que muere al cruzar el medio campo y doblar el balón al alero. En lo que llevamos de temporada, las frías cifras explican que Ricky promedia 4 puntos por partido, con un 33% en tiros de dos, un 13% en tiros de tres, 3 rebotes, 5 asistencias y 2 robos para un total de 7 de valoración. Tan sólo en asistencias (tercero en el ranking ACB) despunta. Quien valore la labor de Ricky ignorará las estadísticas argumentando que su juego va más allá de lo tangible y de ese particular agujero negro que es su tiro.

 Camino a la NBA

El 20 de octubre de 2005 anotó dos puntos, logró una asistencia y robó dos balones. Lo hizo en tan sólo cinco minutos, con tan sólo 14 años. Se convertía, así, en el jugador más joven en debutar en la ACB. Las expectativas entorno al jugador crecieron y crecieron hasta convencer a todo el mundo de que era un auténtico prodigio, un virtuoso del baloncesto, un Mozart. En la temporada 2007/2008 formó parte del mejor quinteto del año (otra vez el jugador más joven en conseguirlo), y fue nombrado “Mejor Joven del Año” por el secretario general de FIBA Europa. En 2007 fue el líder en robos de la ACB y de la Euroliga.

El mundo (Estados Unidos) conoció a Ricky en los Juegos Olímpicos de Beijing. La lesión de Calderón lo arrojó a la titularidad en una final en la que su descaro e inteligencia impresionaron a los estadounidenses, que se llevaron la medalla de oro y apalabraron a Ricky. Con su juego, el joven base involucraba hasta al palco. Sus compañeros temían que un balón, que un pase suyo les golpeara en la cabeza por sorpresa, por no estar a la altura de la clarividencia del chico. Y las analogías no tardaron en llegar. Lo compararon con Drazen Petrovic, con Jason Kidd y hasta con Pete “Pistol” Maravich, teorías que fueron desmontadas una a una:

“Pete Maravich era, ante todo, un anotador compulsivo y un sujeto tocado por una divina relación con el aro, lo que relegaba a su entorno a un segundo e incluso tercer plano. En el caso de Rubio parece haber también una relación divina. Pero no con el aro, sino precisamente con su entorno, al que sitúa en un absoluto primer plano. Por eso Rubio no es ni un anotador ni un jugador especialmente dotado para el tiro a canasta, aspecto por el que Maravich pasaría a la historia como Pistol. Es la decisiva diferencia entre el que dispara y el que suministra fusiles”.

El periodista Gonzalo Vázquez desmontaba a “Pistol Rubio” en un momento en el que Ricky se revelaba como único y genuino, encarnaba el talento en el sentido más natural y más auténtico de la palabra y despertaba el recelo de jóvenes promesas como Brandon Jennings, la primera voz discordante, la primera voz que dudó públicamente de Rubio.

Y Ricky decidió ir a la NBA. Del extraño episodio de su participación en el Draft, de su renuncia a jugar en Minnesota y de su ruptura con el DKV Juventud surgió otro jugador. Ricky desistió de abandonar la edad de la inocencia y optó por jugar cerca de casa, sin llegar a la cota simbólica de la NBA, pero compitiendo para ganar todos los títulos en uno de los mejores equipos de Europa. Xavi Pascual le entregó la manija del Barça y en una temporada personalmente correcta se proclamó campeón de Europa. Su decisión de permanecer en Europa para madurar como jugador quedaba legitimada por completo. Pero su virtuosismo ya estaba herido por los valores racionales, económicos y personales de su decisión. Valores diametralmente opuestos con el Genio.

 ¿Dónde está Ricky?

El Mundial de Turquía nos enseñó a un Ricky psicológicamente agotado, apático y sin ideas. El año que debía aportarle madurez, experiencia y temple lo había hecho crecer, sí, pero le había arrebatado la imaginación, la creatividad y la fantasía.

Hoy Ricky es la prolongación de un jugador empobrecido y vulgar, una sombra imperfecta de aquel fenómeno que deslumbró en el Europeo de 2006 y en el DKV Joventut. Curiosamente, el Barça ha suspendido temporalmente las entrevistas personalizadas con el jugador, además de los actos protocolarios… Los ecos de crisis de juego llegan ya a aguas americanas. Hace unos días Gonzalo Vázquez twitteaba: “Me pregunta un periodista americano qué pasa con Ricky. Contesto que nada. Y aprisa replica: “O sea que su nivel no es lo que nos contaron”.

Al término de esta temporada Ricky deberá decidir si se marcha a Minnesota o cumple los dos años de contrato que le quedan con el Barça. Es demasiado injusto, demasiado pronto para pensar que el talento de Ricky Rubio se ha diluido como el de tantas y tantas jóvenes estrellas cuyo fulgor se extinguió con su nacimiento.

Written by @robertlozano_

9 noviembre, 2010 a 11:30 PM

Publicado en Baloncesto

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5 comentarios

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  1. En el Europeo Cadete era superior fisicamente a sus rivales, anotó canastas “fáciles” por superioridad física y eso le daba confianza para tiros exteriores.
    Los que seguiamos la liga junior catalana (donde jugaba Ricky cuando era cadete y no era superior fisicamente) nos acordamos que su función en ese equipo no era anotar, tenían más tiros Pere Tomás y Marc Rubio (su hermano).
    Era sorprendente su capacidad para robar, para asisitir y para inventar…pero no para anotar…el que anotaba triples inverosímiles era su hermano y el que reboteaba ofensivamente y penetraba era Pere Tomás…eran un equipo pequeño comparado con el junior del Barça, pero les ganaban habitulamente.

    Es cierto que tiene que dar le salto que por ejemplo dio Calderón con el tiro, encontrar sus zonas de tiro, sus timings, aposentar su juego y dejar de “solo” stealer, pasador,…si consigue anotar 12-15 puntos por partido…será el mejor playmaker de la NBA…porque todo lo demás ya lo hace…
    un playmaker que meta 12-15 ptos por partido no conseguirá nunca leer el juego como Ricky, ni robar, ni pasar,ni defender, ni…como él.

    Le falta un paso complicado, pero solo uno para ser el mejor.

    MARKIN

    10 noviembre, 2010 at 9:22 AM

  2. Hola.

    Ufff!!!No sé què dir. Crec que has retratat bastant bé el tema Ricky.

    Personalment crec que “ni tanto ni tan poco”. És a dir, ni era tan bo com ens deien abans ni tan dolent com ens diuen ara.

    Només espero una cosa; sigui quin sigui el seu rendiment, que engegui a pastar fang als de la “millor” lliga del món. Ja està bé de seguir aguantant aquell frau! Collons, que el Sergio Rodríguez (sí, sí, el Sergio Rodríguez) ha jugat a la NBA!!!

    Salut!

    maccacus

    10 noviembre, 2010 at 11:07 AM

  3. Este texto es muy dramatico! por favor…. todo jugador pasa por temporadas i rachas malas! TODOS… INCLUSO MICHAEL JORDAN, MAGIC JHONSON… cualquier jugador! i es basicamente porque no hay nadie perfecto! esta experiencia la tiene k pasat todo jugador! por ejemplo… el brandon jennings este k lo critico… que me digan lo que hacia antes de ir a la nba.. pues NADA! kuando ricky jugo contra el una vez se lo comio con patatas! i ahora es ricky el k esta en un bache! i k? esto le venddra perfecto a el.. xk asi madurara en lo deportivo, le ara mas fuerte pscicologicamente, los medios le dejaran mas trankilo, etc…
    Asi que menos dramatismo al tema, ?! i lo unico que la gente tiene que hacer es apoyarlo i no dejar de anirmalo, en vez de hacer suposiciones de que le pasa i de criticarlo! Porque nadie sabe lo que realmente le pasa excepto él y quizas la gente que le rodea, pero basicamente el unico que sabe lo que le pasa es él. Así que si de verdad le quereis ayudar lo mejor es dejarlo trankilo!
    Ademas poco a poco estoy viendo mejoras i yo creo que de aqui poco va a volver ha ser el de siempre incluso mejor.

    PD: estoy totalmente de acuerdo con Markin! i tmb estoy segura de que lo va a conseguir!

    Andrea

    10 noviembre, 2010 at 3:02 PM

  4. […] siquiera remató en el gol de Bojan, un jugador que parece sufrir una involución paralela a la de Ricky Rubio, del tipo Benjamin Button, y que tan sólo se pelea con el efficiency, un aspecto estadístico muy […]

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